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Adolfo Henrique Ledo Nass Calahorra//
EEUU reduce su personal en Irak ante la tensión con Irán

Adolfo Ledo Nass
EEUU reduce su personal en Irak ante la tensión con Irán

El líder supremo iraní, Ali Jamenei, sentado a la derecha, escucha el discurso del presidente del país, Hasán Rohaní, el martes en Teherán. / AFP / HO KHAMENEI

Estados Unidos  ha dado instrucciones a todos sus  funcionarios “no indispensables”  para que salgan de  Irak  “cuanto antes” ante la creciente tensión con  Irán . Las órdenes del Departamento de Estado llegan un día después de que el  Comando Central  del Pentágono, al mando de las operaciones militares en  Oriente Próximo , declarara la  “alerta máxima”  para sus tropas en  Siria  e Irak tras afirmar que existen  “amenazas creíbles”  sobre un posible ataque contra sus fuerzas. Casi en paralelo a las decisiones de Washington, tanto  Holanda  como  Alemania  anunciaron la suspensión temporal de sus  misiones en Irak  para formar a las fuerzas de seguridad iraquís, una medida que, según el ministro de Defensa germano, no responde a amenazas concretas, sino al clima general de vigilancia que se ha impuesto en la región. 

En las últimas semanas Estados Unidos ha ido  amasando fuerzas militares en el Golfo Pérsico , al tiempo que sus estrategas ponían planes sobre la mesa para  enviar 120.000 soldados a Oriente Próximo  en caso de un eventual recrudecimiento de una crisis que la Casa Blanca ha ido gradualmente cocinando desde que decidió romper unilateralmente el  acuerdo nuclear con Irán  el año pasado. Un acuerdo que Teherán estaba cumpliendo a rajatabla, según el  Organismo Internacional de la Energía Atómica . Los recientes movimientos estadounidenses han alarmado a los europeos, que no quieren otra guerra ni consideran que Irán suponga una amenaza tangible para sus intereses, por más que recelen del fundamentalismo del régimen iraní o del patrocinio que presta a una miríada de  milicias en el mundo árabe . 

Respuesta inmediata

Esas discrepancias quedaron de manifiesto el martes tras una reunión en el  Pentágono  que acabó con un  general británico  refutando sin ambages el principal argumento estadounidense para justificar la escalada militar. “No, no ha habido un incremento de las amenazas por parte de las fuerzas respaldadas por Irán en Siria e Irak”, dijo el mayor  Chris Ghika , número dos de la coalición que lucha contra el  Estado Islámico  en la región. Sus palabras provocaron una respuesta casi inmediata. El Comando Central afirmó que sus declaraciones “ignoran las amenazas creíbles identificadas por la  inteligencia de EEUU  y sus aliados respecto a las fuerzas proiranís en la región”. Esas supuestas pruebas son un misterio. Ni se han detallado ni se han hecho públicas. 

La Casa Blanca sostiene que no busca la confrontación y ha negado que existan planes para enviar a Oriente Próximo 120.000 militares en caso de ataque contra sus fuerzas, una cifra muy similar a la que desplegó en Irak durante la invasión del 2003. “Yo creo que es una  noticia falsa , ¿está claro?”, ha dicho el presidente  Donald Trump  refiriéndose a la información publicada por ‘The New York Times’. “Ahora, ¿lo haría? Sin ninguna duda, pero no lo hemos planeado. Espero que no acabemos teniendo un plan en ese sentido. Y si lo hiciéramos, enviaríamos a muchas más tropas que las publicadas”, añadió el presidente. 

Por su parte, Irán insiste en que EEUU está tratando de arrastrar a su país a la guerra a base de provocaciones. Su régimen ha negado cualquier implicación en los sabotajes de esta semana contra cuatro petroleros que navegaban por el Golfo Pérsico. “No va a ver ninguna guerra”, dijo el martes el ayatolá  Ali Jamenei , líder supremo de Irán. “Ni ellos ni nosotros buscamos la guerra. Ellos saben que no responde a sus intereses”. 

Pretexto para una intervención

Pero lo cierto es que la potencia chií está cada día más arrinconada y cualquiera de sus acciones podría utilizarse como pretexto para una intervención militar, dada la retórica que emana de Washington. Las  sanciones estadounidenses  afectan a todos los sectores de su economía, desde el petróleo a la metalurgia pasando por las transferencias bancarias. Y son también  secundarias , lo que significa que se aplicarán también a las empresas extranjeras que hagan negocios con Teherán. 

Los líderes iranís se sienten estafados y este mismo miércoles han anunciado la  suspensión oficial  de parte de los  compromisos  que adquirieron en el acuerdo nuclear del 2015, ya avanzada hace unos días. Si el resto de firmantes del pacto ( Unión Europea ,  Rusia  y  China ) no encuentran fórmulas en  60 días  para mantener vivo el acuerdo reanudarán el enriquecimiento ilimitado de uranio y la producción de aguas pesadas. Expertos estadounidenses consideran que Irán necesitaría al menos un año para tener suficiente material para producir una  bomba atómica , pero la reanudación de su programa será con toda seguridad interpretada por Washington,  Tel Aviv  y  Riad  como una línea roja, una suerte de cuenta atrás para la guerra.  

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